Chartier, La Historia: entre relato y conomiento.
Chariert, R. “La Historia: entre relato y conomiento”, “La institución histórica”, en Id. La historia o la lectura del tiempo, Barcelona, Gedisa, 2007, pp 19 -34.
- Explique y comente la siguiente frase de Michel de Certau: “la historiografía lleva inscrita en su nombre propio la paradoja - y casi el oxímoron- de relación de dos términos antinómicos: lo real y el discurso.”
Lo real y el discurso se plantean como una paradoja en el relato histórico ya que “lo real” significa aquello que “está ahí afuera” y “el discurso” responde aquello que se construye con intención de verdadero. ¿Cómo puede ser verdadero algo que se construye? Sólo reconociendo esta distancia, esta paradoja, podremos dar al relato histórico estatus de cientificidad, considerar al relato histórico como verdadero.
Chartier cita a Michel de Certau para retomar el debate sobre la “crisis de la historia.”
Chartier explica que entre los años 1980 y 1990, la historia como disciplina comenzó a ser cuestionada por la forma en que se presenta, un relato constituido por dimensiones narrativas y retóricas que permiten organizar una trama comprensible.
Chartier señala que esta preocupación llevó a los historiadores a intentar borrar las figuras propias de la escritura para reivindicar su cientificismo. Sin embargo, este intento no permitió resolver el problema o “era considerada como el lugar dónde se desplegaba el sentido de los hechos mismos o era percibida como un obstáculo importante para el conocimiento verdadero.”
Retomando a Carlo Ginzburg, Chartier señala que “sólo el cuestionamiento de esa epistemología de la coincidencia y la toma de conciencia sobre la brecha existente entre el pasado y su representación [...] y las construcciones narrativas que se proponen ocupar el lugar de ese pasado, permitieron el desarrollo de una reflexión sobre la historia entendida como una escritura siempre construida a partir de figuras retóricas y de estructuras narrativas.” Es decir que reconocer las dimensiones retóricas y narrativas del relato histórico no implica negarle su condición de conocimiento verdadero.
2. ¿En qué sentido el discurso historiográfico se organiza de modo foliado? ¿Cómo se vincula con la función que cumplen las citas y las referencias?
Chartier, retoma a Michel de Certau, para diferenciar la escritura histórica de otros relatos. Un discurso histórico se diferencia de otros relatos porque su discurso “comprende” a su otro. Es decir que en una investigación histórica podremos encontrar crónicas, archivos, documentos, citas, referencias, notas, que establecen el saber del otro. Chartier denomina esta forma de presentar la información como foliado. Cada elemento se apoya sobre otro sin saberlo haciendo factible la construcción de una trama comprensible.
No sólo las citas y las referencias permiten traer al discurso histórico la voz del otro, el saber del otro, y convocar ese pasado que ya no está en un discurso presente sino que también son un elemento de verosimilitud que genera mayor confiabilidad al relato histórico.
3. Les atentamente el siguiente parrafo y señale en que radica la cientificidad de la disciplina histórica: “la historia es un discurso que produce enunciados científicos si se define con ese término la posibilidad de establecer un conjunto de reglas que permitan controlar operaciones proporcionadas a la producción de determinados objetos.”
La primera características que otorga cientificidad a la disciplina es la construcción de un objeto. El historiador, como sujeto, construye su objeto a investigar. El pasado ya no está y debe ser construido por el investigador.
La segunda característica son las operaciones que debe realizar el historiador. El historiador debe recortar, procesar fuentes, utilizar técnicas de análisis, construir hipótesis, verificar sus hipótesis. Estas operaciones son reguladas y controladas por un régimen de saber compartido que brindan mayor validez a la disciplina.
4. ¿A qué denomina “institución histórica” y cómo incide en la práctica del historiador?
La institución histórica, según Chartier, es el lugar social dónde ejerce su actividad el historiador. Es aquella que le permite y le prohíbe determinado tipo de producción al historiador. Vuelve posible algunas investigaciones, gracias a la coyuntura, y hace imposible, excluye otras producciones, establece la frontera entre los objetos históricos legítimos y los que no lo son. Es el lugar social dónde está en juego el monopolio del poder decir quién está autorizado a llamarse historiador o decir quién es historiador. Este espacio está regulado por la obtención de títulos académicos y ha dirigido la distribución de autoridad, formas de trabajo, criterios de apreciación y de desvalorización de las obras.
La institución histórica incide de forma directa en la práctica el historiador ya que, como señala Chartier, no sólo impone objetos propios sino modalidades de trabajos, formas de escritura, técnicas de prueba y persuasión.
Valeria Dupey
valdupey@hotmail.com
Más info:
http://www.unsam.edu.ar/lecturamundi/sitio/wp-content/uploads/2016/08/4-Roger-Chartier.-El-prensador-en-el-presente.-Ficcion-historia-memoria.pdf
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